LA NECESIDAD INDISCUTIBLE DE UN ÓRGANO DE COORDINACIÓN.

19 octubre, 2012
By

 

 

 

 

encajar

 

 

Como si fuera la típica bomba de mecha de cualquier episodio del Correcaminos y el Coyote –dejándonos la cara tiznada y el pelo de punta- el capitalismo nos estalló estruendosamente en pleno rostro. Desde entonces, vivimos una situación de verdadera emergencia nacional. El modelo D.Ignacio Toledanoeconómico que la recesión ha destruído no está siendo sustituído por otro esquema eficiente y viable. No funcionan las medidas adoptadas, y nuestra deuda –tiene cada vez menos gracia eso de nuestra deuda como si, de verdad, fuera nuestra- se hace cada vez más grande y profunda. Tan profunda como la fosa en la que estamos enterrando no sólo nuestra prosperidad, sino la de las generaciones venideras de españoles. Un marco de empobrecimiento general y progresivo. Un escenario de miseria moral y material en el que –en absoluto- se vislumbra signo alguno de recuperación.

 

Nosotros –como falangistas- sí que acertamos, desde el mismo principio del desastre, a identificar y a analizar las verdaderas causas de esta implosión capitalista. Recuerdo –allá por 2.008 y entre otras- una Tertulia de Los Gallos de Marzo en la que el gran Juan Ramón Sánchez Carballido nos explicó –de una manera amena y clara- los orígenes de la recesión: sus causas y efectos. Desde su mismo inicio, los falangistas hemos tenido claro el hecho de que no estábamos ante una clásica crisis cíclica del modelo –de esas que han venido autoregulando periódicamente el sistema del libre mercado- sino ante una situación de verdadera quiebra del mismo. Desde su inicio, siempre hemos tenido claro que estábamos en presencia de un cambio histórico. El fin de una época -y del modelo económico que la caracterizó- y el nacimiento de un tiempo nuevo de todavía desconocidas consecuencias.

 

Por desgracia –en lo que tiene de miseria y de desesperanza para nuestros compatriotas- no nos equivocábamos en afirmar, desde siempre, que el sistema no funcionaba, que el bienestar que suponía era sólo aparente y que, por tanto, se imponía una transformación radical de nuestros esquemas económicos. Pero esto no basta en el día de hoy. Porque si bien hemos sabido delimitar -casi instantáneamente- las verdaderas dimensiones de la catástrofe, no hemos sabido ofrecer –desde el nacionalsindicalismo- una respuesta conjunta e integral a esta situación de naufragio.

 

Hacemos lo que podemos, pero siempre desde nuestra cada vez más pequeña parcela y casi nunca de forma integradora y conjunta. Hemos adoptado posturas distintas –de acuerdo a nuestras particulares formas de afrontar la acción política- frente a este caos social. No estamos unidos ni –tan siquiera- coordinados. Políticamente, hemos perdido el tren de la Historia. Pocas personas y poco compromiso. Organizaciones endebles. Eco social inexistente. Distintos problemas que, agravados, han supuesto nuestra desaparición como alternativa  organzada dentro de la vida política española. No hemos sabido estar a la altura en estos momentos decivos. Y ya es tarde.  Ante las jornadas de movilización y protesta que se avecinan, los falangistas no podremos tomar ninguna iniciativa que tenga el suficiente peso político como para influir –ni siquiera de forma mínima- en la marcha de las cosas. En estas iniciativas ciudadanas no podemos estar porque, sencillamente, nuestra fuerza es ínfima.

 

Ante este cuadro desolador, muchos seguimos manteniendo que nuestras posibilidades de actuación son limitadas. Las únicas posibles. Estos puntos concretos –de ser seguidos- no sólo nos permitirían participar de forma coordinada en eventuales acontecimientos transformadores y futuros, sino que también fijarían las bases de nuestra recuperación como alternativa política.

 

No son líneas complicadas. Están basadas en seguir manifestando nuestra opinión de forma pública –el falangismo que pervive gracias a la tarea constante de pensar y escribir- en colaborar en aquellas iniciativas ciudadanas con las que compartamos –en mayor o menor medida- principios y creencias, y en encontrar un órgano colectivo en el que, estando todos los falangistas representados, se determinen por mayoría directrices colectivas de actuación pública y sirva de lugar de encuentro entre nosotros. Así de fácil.

 

No renunciar nunca a que se nos vea colaborando –de la mejor manera que podamos y sepàmos- con las fuerzas ciudadanas que ya se han puesto en marcha. Esa es una forma efectiva de luchar por el cambio social. Pero tampoco debemos renunciar al objetivo de nuestra deseable coordinación de esfuerzos y medios.

 

Nosotros lo intentamos –mientras otros adoptaban caminos distintos- desde la Mesa Nacional por la Revolución. Esta experiencia fracasada nos ha ofrecido valiosas enseñanzas cuya aplicación vamos a seguir propugnando, porque creemos que funcionan. Pretendimos formular unos puntos claros que definieran nuestra Revolución, al tiempo que integrábamos una base humana suficiente como para luchar por ellos en este momento decisivo. Esa base humana -de la que los falangistas carecemos- tampoco pudimos organizarla nosotros. Pese a este fracaso, nosotros creemos que la fórmula organizativa de la Mesa es la mejor que los falangistas podemos estructurar para lograr actuaciones coordinadas, y seguimos solicitando su implantación como primera piedra de nuestra necesaria refundación. El fracaso de la Mesa Nacional por la Revolución ha estado motivado en la evidente tensión interna que existe entre tendencias políticas muy distintas y de muy diversa madurez, así como en una muy deficiente política interna de coordinación, aprobación y publicación de comunicados públicos. Esa combinación es letal en cualquier estructura recién creada, careciendo, por esta misma novedad, de formas consolidadas de funcionamiento interno. Pero ello no es óbice para creer que la idea fuera muy buena.

 

Se parte de la formulación de unos puntos programáticos iniciales –puntos de consenso acordados entre todos sus integrantes y que sirven no sólo para delimitar nuestros lazos ideológicos comunes, sino también para fijar los límites respecto a qué personas o grupos puedan formar parte del proyecto- y se crea un órgano o consejo de carácter abierto en el que estamos todos representados: tanto entidades y partidos, todos con un número fijo e igual de representantes, como personas individuales y concretas. La vieja idea de la base asamblearia para la recuperación de un nacionalsindicalismo de profundo contenido democrático. Nadie reniega de su origen ni las organizaciones deben disolverse o fusionarse, pues conservan su vida independiente y propia. Este órgano colectivo fija líneas políticas y determina por mayoría nuestros puntos de actuación pública en algunas materias esenciales. Canaliza los debates y constituye un punto de encuentro entre nosotros. Nos integra en vez de separarnos. Ese es el camino de nuestra integración. Todo lo demás puede ser un intento más o menos brillante y bienintencionado de unión de fuerzas, pero no contendrá los instrumentos prácticos necesarios para sumar iniciativas sin tensas exclusiones.

 

Otra enseñanza muy positiva radica en el hecho de que la pata coja de la Mesa nunca ha estado en los falangistas. Los falangistas –de forma mayoritaria y de muy distintas procedencias- hemos conseguido sentarnos juntos, debatir y llegar a acuerdos positivos dentro del proyecto. Los falangistas, de forma plenamente consensuada, pudimos asumir un papel protagonista en la redacción y aprobación de los puntos iniciales que determinaron el rumbo ideológico del proyecto. Los falangistas creamos un clima adecuado de diálogo –incluyendo disculpas expresas y manos tendidas y amistosas- en aras de una, más que deseada pacificación de nuestro entorno. Por eso, la MNR despertó las simpatías de nuestros sectores más tolerantes, abiertos y desarrollados ideológicamente. Los más interesantes para nuestro futuro.

 

Constituyamos desde ya este punto de encuentro para empezar a trabajar.

 

 

IGNACIO TOLEDANO

.

 

 

Share and Enjoy:
  • Print
  • Digg
  • StumbleUpon
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Yahoo! Buzz
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Add to favorites

Tags: , , , , ,

9 Responses to LA NECESIDAD INDISCUTIBLE DE UN ÓRGANO DE COORDINACIÓN.

  1. Vicente "Lopez" on 20 octubre, 2012 at 11:28

    D. Ignacio Toledano:

    No le conozco más que por este artículo y algunos comentarios de amigos que como usted mantienen una ilusión dentro del llamémosle “sector azul”.

    En primer lugar habla de la situación de “los falangistas” es decir de la Falange, de ella comenta:

    1º No estamos unidos.

    2º Políticamente, hemos perdido el tren de la historia.

    3º Pocas personas y poco compromiso.

    4º Organizaciones endebles.

    5º Eco social inexistente.

    6º Desaparición como alternativa dentro de la vida española.

    7º……………….

    A mi personalmente se me ocurren muchas más, pero son suficientes para ver un panorama realmente desolador.

    Esto que usted ve, lo han visto desde hace años multitud de gente que estuvimos en grupos y partidos falangistas, desde el decreto de unificación que marcó un ante y un después, de aquella idea romántica del primer tercio del siglo XX, no se ha transmitido a la sociedad ni siquiera aquello tan sencillo de Falange SI, Movimiento NO, están ustedes después de setenta y tantos años sin lograr siquiera esa mínima meta.

    Es triste decirlo, pero salvo aquella “primavera falangista”, que trajo la democracia, la realidad se ha impuesto, la Falange como tal está fuera de lugar, ¡ojo!, la falange, no el ideario, no el esbozo de doctrina económica que abre una tercera vía al panorama desolador que nos han dejado las dos formas materialistas de entender la economía, la liberal y la marxista.

    No conozco esa Mesa nacional por la revolución, mis conocidos del sector azul, tampoco, pero no auguro ningún resultado a ninguna agrupación, nacional sindicalista, donde los miembros que se sienten no partan de unos mínimos, entre los cuales se debe contar, en base a la situación del sector con los siguientes principios innegociables bases:

    1º Renuncia a toda la simbología, banderas, camisas, símbolos, etc.

    2º Renuncia al nombre, se perdió, no perder tiempo ni fuerzas, dejarlo en manos de cuatro nostálgico, que se sigan divirtiendo con su sapiencia.

    3º Olvidarse de los famosos puntos, puntos hechos en un momento determinado para unas elecciones determinadas, y freno a cualquier actualización.

    4º Olvidarse del sentido católico, al no ser una doctrina materialista ya posee en si lo espiritual.

    Con aquellos que acepten estas cuatro premisas, centrarse en reformular las bases doctrinales, adaptándolas a nuestro mundo del siglo XXI.

    Solo de esa manera se podrán llevar las ideas a un terreno práctico, lo demás, seguirán siendo reuniones donde lucirse aquellos que saben recitar las obras completas de memoria y de atrás adelante, lo que tiene mucho mérito, pero nada constructivo.

    En ese caso muchos que buscamos vías alternativas a esta partidocracia tendríamos un punto de esperanza, la nostalgia nos sobra.

  2. JUAN ANTONIO LOPEZ LARREA on 20 octubre, 2012 at 12:27

    AMEN

  3. Carlos Alcaraz on 20 octubre, 2012 at 15:07

    Don Vicente,me parece que no va usted muy descaminado…

  4. Carlos Alcaraz on 20 octubre, 2012 at 16:29

    A día de hoy en un mundo donde la comunicación y la imagen es ni mas ni menos que el 80% de cualquier producto que se quiera vender,SÍ,es necesario un replanteamiento que en mi opinión supone un cambio radical,de raíz.
    Agitar banderas con connotaciones negativas para parte de la sociedad,no es aspiración de un gobierno para todos.Este es un asunto emocional que en mi opinión hay que superar.Y a nivel estratégico -político es que es fundamental.Sin embargo esta superación emocional sirve para redoblar el contenido político en vias institucionales y democráticas.
    En principio Es tan importante una fuerza (la única que falta en España)de carácter Nacional ,Social y democrático,como que se debe plantear y organizar que en principio,el trabajo político a nivel de barrios,pueblos,ciudades,etc..es un espejo que se refleja en la sociedad,y debe ser el ejemplo para la gente de un partido a escala nacional.
    La inserción de un nuevo discurso,vanguardista,democrático,superior a las opciones políticas actuales,no ha de ser difícil,ni debe ser temido,es simplemente adecuar términos a propuestas antiguas.
    como un pilar fundamental yo aprecio:
    -que se debe limpiar tanto la connotación,así como la imagen negativa publica deteriorada por las personas que la tengan.
    -Analizar el trabajo de las organizaciones estos ultimos 15 años,evaluar el trabajo,y si hay algo o alguien salvable,mantenerlo. Dificilmente se puede ser peor que 0%.

    -Crear áreas de trabajo en todas las areas políticas y facilitar ese mismo trabajo a las personas que quieran dedicarle “un rato” a la cosa pública,desinteresadamente,por supuesto.
    VISIBILIDAD:
    -ES FUNDAMENTAL,pero al contrario que se ha visto estos ultimos años,décadas,ni la visibilidad debe ser motivo de risa,ni de espanto,ni de miedo,no,la visibilidad debe ir enfocada a ganarse el aprecio,cariño,simpatia,y confianza en la sociedad,y para ello,logicamente está el trabajo personal de cada cual.
    Especialmente interesante es aquel hombre o mujer,que aun sabiendose su adscripción falangista,es reconocido por otros partidos políticos,se ha ganado su aceptación.esto vale mucho.

    Resumiendo:
    En España hay una Mesa que tiene tres patas,la izquierda,la derecha y el centro,y la pata que le falta es un grupo de personas,un movimiento,partido… que tenga un proyecto de futuro creíble e ilusionante para la sociedad,que ahonde en terminos de democracia autentica,participativa,que apueste por la economía social,con un fuerte contenido social irrenunciable.
    Trasmitir la idea que queremos para los españoles una vida justa,apacible y democrática,y que para ello hay personas dispuestas a renunciar a todo,durante un periodo no demasiado extensivo en el tiempo,hay que saber estar,hacer,y saber retirarse,y que entren los siguentes.
    seguimos ahondando en este tema…

  5. jose Ojeda on 20 octubre, 2012 at 17:18

    ya llega el momento de derribar muros del pasado Hemos sobrepasado esos muros y percibimos que las ideas son más importantes que las formas.
    Y aunque hemos repetido tantas veces las mismas cosas, debemos continuar y apostar por una wvolucion

  6. Alarico on 20 octubre, 2012 at 17:25

    Carlos Alcaraz, como dices hoy la imagen es el “todo”, nada es aceptado si su imagen es negativa, y el partido del que habla el Sr. Toledano, es claro ejemplo.

    Como lo son los distintos partidos marxistas, fascistas o grupos anarquistas, son formulas pasadas, en el fondo y en la forma, están fuera de época, ningún partido saluda con el puño en alto, salvo grupos minoritarios extraparlamentarios y que nada tienen que hacer, hasta el partido Comunista con implantación nacional y todavía con ciertas influencias en capas de la sociedad, tiene que ir, disimulando su identidad y sus formas, acompañado por otros grupos, que no están mal vistos, ecologistas, verdes, agrupaciones varias, pero sin esa imagen del pasado siglo.

    Traer, aquí y ahora, formas y modas de los años treinta, es pretender impulsar una moda Retro en política, no soy experto en publicidad, pero me atrevería a decir que el producto es invendible.

    Cierto que España, y no solo España, necesita encontrar un camino nuevo, donde el hombre sea libre en su amplio sentido, no un objeto a explotar, hay que evolucionar como lo ha hecho el mundo, si nada es como hace 25 años, ¿Cómo se quiere usar fórmulas planteadas hace 100 años, para una sociedad de hace 100 años?

    Otra cosa sería traer la esencia de un pensamiento, la filosofía, pero aplicada aquí y ahora, para esta sociedad, la sociedad de la aldea global, donde a golpe de clic, podemos comunicarnos al otro extremo del planeta, donde religiones, razas, ideologías se deben fundir, en una mixtura que enriquezcan con sus aportaciones una cultura común, una nueva cultura de unión de pueblos, superadores de diferencias, donde el respeto sea la base fundamental de una sociedad unida y madura.

  7. Pedro Revenga on 20 octubre, 2012 at 21:54

    Dejo esta carta abierta, que creo se ciñe al tema planteado por Ignacio Toledano, carta publicada en abierto en facebook, donde contesto a unos comentarios a un llamamiento de Ceferino Maestu en Hispaniainfo.

    Respuesta en abierto al llamamiento que Ceferino Maestu, hace en Hispaniainfo, una manera de evitar malos entendidos, de esta manera, abierta, todo el mundo sabe lo que he dicho, y no pueden poner en mi boca, nada más que lo aquí expresado, aprovecho para contestar a un tal Aurelio que hace una defensa a ultranza del catolicismo, cosa que como católico le honra, pero que no tiene que ver con lo que plantea Ceferino Maestu

    D. Aurelio:

    El José Antonio del Acto de la Comedia, el de la campaña electoral de Cádiz y los Puntos Iniciales es un José Antonio identificado con el tradicionalismo católico de Acción Española.

    La raíz confesional de los puntos iniciales, es innegable. ¿Quién discute eso?

    Simplemente hago un comentario a raíz del llamamiento de Ceferino Maestu.

    ¿Qué dice Ceferino Maestu en su llamamiento? Resumo…

    Ya no podemos perder más tiempo. Los acuerdos, publicaciones, comidas y reuniones no han dado resultado…los partidos… no han afrontado con éxito los problemas que acosan al pueblo…Su fracaso es prueba de incapacidad.

    José Antonio, ante una crisis de similar, planteó una revolución, un cambio radical.

    José Antonio lo tenía claro y sus ideas y proyectos siguen siendo válidos.

    Y, como en tiempos de José Antonio, los nacionalistas quieren independizarse.

    El mensaje de José Antonio es la base de partida de la Revolución que España necesita, pero los que nos consideramos leales a él
    (Ahora leer con atención)

    “…tenemos que poner los pies en la tierra y dejarnos de nostalgias y fantasías.”

    La Revolución no podemos hacerla divididos… es necesaria, una coordinación general hacia objetivos definidos. Pero, para ello,
    (Ahora leer con atención)

    “…no podemos perder el tiempo tratando de rehabilitar…” no las ideas y proyectos,

    “…sino el nombre, la camisa y la canción.”

    Los comunistas nos están dando una lección. No pierden el tiempo tratando de rehabilitar el partido, sino que han cambiado su nombre sin dejar de ser lo que son.
    (Ahora leer con atención)

    Nosotros tenemos que ir no a la rehabilitación

    “… sino a la refundación sin abandonar lo que es fundamental.”

    Ellos lo han hecho y no les va mal. Nosotros tenemos que convocar una gran asamblea nacional en la que podamos acordar lo necesario para que lo que fundó José Antonio no muera lentamente, como pieza de museo, y sirva para que España siga contando en la vanguardia de la Humanidad.

    ¿Quién puede convocar? Yo creo que es cosa de todos y de nadie en particular pero podríamos…. Amigo y camarada…ayuda a difundirlo. Habla con otros camaradas y prepararos para acudir a la Asamblea de la refundación

    ¿Qué es lo que dice Ceferino?

    “…tenemos que poner los pies en la tierra y dejarnos de nostalgias y fantasías.”

    “…no podemos perder el tiempo tratando de rehabilitar… el nombre, la camisa y la canción.”

    Nosotros tenemos que ir no a la rehabilitación

    “… sino a la refundación sin abandonar lo que es fundamental.”

    Y ahí yo pregunto ¿Qué es fundamental?

  8. IGNACIO TOLEDANO on 21 octubre, 2012 at 1:18

    Saludos amigos… leo con interés las aportaciones y el debate originado con mi articulito. Me gusta. Sólo dos aclaraciones. En primer lugar -por si no se ha entendido bien en su texto- que la MESA NACIONAL POR LA REVOLUCIÓN ya NO EXISTE. Precisamente, en estas líneas se analizan -por encima- las razones de su fracaso. La MNR NUNCA fue un partido político, sino un lugar de encuentro entre personas privadas y organizaciones o entidades muy diversas. Y, de otro lado, que nosotros desde la MNR preconizamos en su momento UN TOTAL ALEJAMIENTO de los símbolos y demás “cáscaras vacías” en aras de una REFUNDACIÓN en la línea apuntada aquí por Pedro Revenga. La MNR nace porque muchos de nosotros CONSIDERAMOS EXTINGUIDA esa etapa del nacionalsindicalismo. Un abrazo a todos y podéis creer que considero muy interesante el debate.

  9. observador neutral on 24 octubre, 2012 at 17:10

    Tranquilos, pan comido, Si en sus filas militan expertos que saben y para colmo explican con amenidad las causas de la crisis – Según dicen D. Juan Ramón Sanchez Carballido, a quién por desgracia no tengo el gusto de conocer, a pesar de que leo y releo por razones profesionales todo lo que se pública de economia,será quizás por que solo sigo a los autores menores- no se trata más que destejer la madeja y ¡zas¡ tazita a tazita de nuevo en la brecha.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


    Fatal error: Call to a member function attributes() on a non-object in /homepages/3/d228679020/htdocs/app/webroot/home/agora/wp-content/plugins/weather-slider/weather-slider.php on line 35