¿HOTEL O CÁRCEL?

19 diciembre, 2011
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Piscina prisión Álava

    Más que ergástulas merecidas por sus crímenes, son como hoteles para condenados al ostracismo o para desterrados patriotas por haber cometido asesinatos contra inocentes en una acción que ellos titulan de noble y necesaria causa, cual es la libertad de un pueblo, de siempre libre por cierto,  que es oprimido por sus propias pistolas.

    Cómo interpretar, qué pensar, qué intuir de un sedicente Estado de Derecho y sus gobernantes que han perseguido, han juzgado y han encarcelado con penas de cientos de años para algunos de los criminales, pero a los que se les construye una cárcel con pinta de hotel  en la que las comodidades y lujo entran en flagrante contradicción con la condena por esos crímenes cobardes y sin sentido cuyas penas deben ser cumplidas en ese lugar para el que desde los orígenes del derecho y las leyes fue concebido, el presidio; que no es otro espacio que aquel en que la libertad queda restringida, las condiciones de vida mermadas, con la austeridad que le es propia a tal lugar del castigo y no más allá como para cumplir con lo justo que exige el respeto a los mínimos y recortados derechos humanos de un carcelario.

    Cualquier otro rebasamiento de esos límites que lleguen a superar, como es el caso ya difundido en imágenes, las normales condiciones de vida de miles, si no millones, de ciudadanos libres, es de tal injusticia y befa como para invitar a la delincuencia a cambio de esa vida regalada en la cárcel. Claro que no es a los presos comunes a los se les conceden tales privilegios y para los que se construyen tales hoteles a los que el nombre de cárcel simula un eufemismo.

    No podemos dejar este asunto en la categoría de anécdota y verlo pasar como un habitación prisiónacontecimiento lastimoso pero perecedero en corto tiempo. Este hecho debe tener unas razones y un calado más allá del simple relato. Tiene que haber explicaciones más profundas porque el suceso rompe con todos los códigos y normas nacionales e internacionales sobre el delito, sus penas y el lugar donde cumplirlas. No puede ser que unas condiciones de vida carcelarias sean cambiadas por otras que se equiparan con las que un hombre libre pueda gozar en la sociedad, salvo la restricción de libertad del preso. Qué a saber también, por los antecedentes conocidos, como se está administrando tal libertad con estos criminales. ¿Cómo juzgar si no las excarcelaciones con condenas a medio cumplir?  ¿O es que vamos a ser los españoles tan diferentes como para representar una estentórea y ostentosa excepcionalidad con respecto a la voz universal del resto de los Códigos Penales del mundo?

    Qué no: Qué tiene que haber otras razones, ¿inconfesables?, para que unos canallas, verdugos de inocentes, gocen de unas ventajas y comodidades que no se corresponden con los castigos que deben aplicarse a este tipo de delincuencia. ¿Cuáles? ¿Qué razones son? Todas las vías de análisis que iniciemos sobre estos hechos nos llevan al arduo, opaco y complejo campo de la política.

    ¿Quién ha construido ese tipo de cárcel con lujos de hotel-balneario? ¿Qué partido estaba en el poder bajo cuyo mandato se han construido tan atípicos inmuebles con el sedicente nombre de cárcel? El Partido Socialista Obrero Español. El PSOE. Para qué repetir la filfa de este nombre.

    PSOE y ETA. He aquí un binomio, como un matrimonio mal avenido que unas veces a tiros y otras compartiendo cama y mantel, es de sospechar que han firmado y sellado pactos espurios alguna de cuyas cláusulas obliga a una de las partes a cumplir las exigencias más ilegales, ilícitas e incomprensibles para el ciudadano. Entre otras, el acercamiento de los presos etarras a las cárceles del País Vasco alguna de las cuales, como la que denunciamos, se ha construido para cumplir un régimen carcelario de lujo, relajo y comodidades. Algo inédito en la historia universal del crimen.

    ¿Qué estarán a punto de decir y contar esas bocas de criminales a las que hay cerrar con candados de oro?

Como murmura el pueblo, ¿estarán cogidos por la anatomía de los dos chulos que cuelgan del arco de los caprichos a los que la metáfora sustituye por los vagones?

PEDRO CONDE

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One Response to ¿HOTEL O CÁRCEL?

  1. Carlos on 22 diciembre, 2011 at 22:52

    Hasta que no nos quitemos de encima la losa del separatismo,mucho me temo que las fuerzas que deberian mover a España se seguiran perdiendo,es imprescindible,es lo primero.Para liberar a España de las fuerzas que la llevan en movimiento centrifugo…Ahí está la clave,por eso despues de los asesinatos y decadas de terrorismo ,ahora se necesita "vender" su especie de transición,para seguir restando fuerzas a España en un cambio Historico,no van a permitir que España sea una potencia hegemonica en el mediterraneo,
    Pero no nos queda otra que empujar en esda dirección.

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